DJ´s  del Festival.

Alfredo Martucci

 

 

El DJ está allí para que la gente pueda expresarse y disfrutar con otra gente a través del baile. La música debe hacer que la gente quiera bailar, debe ser apropiada para el baile y no demasiado desconocida para la gente que concurre al salón.

 

El DJ también está regulando el nivel de energía del salón. La música es energía y sentimiento.

Cada tanda pone una nueva energía sobre el piso y crea un clima especial. Alfredo Marticci encontrará el nivel de energía justo para cada momento de la velada.

Es un oficio de surge cuando las orquestas emprenden la retirada a fines de los cincuenta, poco a poco tuvo lugar en nuevas generaciones, aunque hace tiempo cambiaron los vinilos por los MP3 y las laptop.

Si vas a un lugar y la música es mala, inconscientemente te empieza a desagradar el ambiente, el piso para bailar, la gente, todo. Si la música está buena disfrutas de la milonga a Full. Aunque por ahí la gente ni se da cuenta que es por la música.

Sarina Cassaro

 

Sarina Cassaro "La Arrabalera" Musicalizadora desde 1998.

Música tradicional en la dinámica Argentina, Milonguera y alegre, con Tanda y Cortina.

 

Tengo una predilección especial por los tangos de la edad de oro, aunque aprecio algunas creaciones contemporáneas, también soy sensible a las formas totalmente nuevas. Por contra, soy muy reservada con respecto al tango electrónico, que parece más una recuperación de marketing navegando por la moda de los medios.

 

Estoy a favor del aspecto bailable y no de la originalidad a cualquier precio.

Construyo mi programación interactivamente con los bailarines, estoy muy atenta a su dinamismo, así como a la armonía.

La música debe mantener la invitación a bailar.

 

Mi programación es tradicional, en su estructura, alternando tandas de tango y tango, Vals y milonga, así como en la elección de orquestas. Las orquestas contemporáneas tienen todos sus lugares de la misma manera que Canyegue

Compongo mi elección musical durante la milonga, por lo que la composición nunca es la misma.